Hay gimnasios en los que pagas una cuota mensual. Otros te cobran matrícula. Y luego está el lugar que visitó Ibai Llanos, donde la cuota de entrada cuesta aproximadamente lo mismo que un coche nuevo bastante decente.
El vídeo se publicó bajo el título «Así Es el Gimnasio Más Lujoso Del Mundo (45.000€ la Entrada)». Sin embargo, lo de «más lujoso del mundo» forma parte del enfoque del vídeo, no de un ranking internacional certificado.
Además, los 45.000 euros correspondían a la cuota mostrada en 2025. En 2026, la tarifa oficial de entrada para un nuevo socio adulto ha subido hasta los 46.125 euros.
Y no, esos 46.125 euros no incluyen un entrenador que haga las sentadillas por ti.
Cuota oficial para un nuevo socio adulto sin vínculo familiar.
Cuota ordinaria mensual efectiva tras el ajuste aprobado en 2026.
Extensión aproximada del complejo deportivo y social.
Superficie aproximada de la gran renovación del área de fitness.
La propuesta combina entrenamiento, deporte, recuperación, restauración, vida social y servicios complementarios.
El gimnasio que visito Ibai es en realidad una pequeña ciudad deportiva
Aunque el vídeo gira alrededor del gimnasio, el lugar que recorre Ibai es el Real Club de Polo de Barcelona, una asociación deportiva fundada en 1897 que ofrece bastante más que bicicletas estáticas y mancuernas.
El complejo cuenta con espacios para polo, hípica, hockey, pádel, tenis, fitness y natación. También dispone de restaurantes, salones sociales, piscinas, peluquería, servicios de salud, áreas infantiles, tienda deportiva y hasta una capilla.
En el momento de la publicación del vídeo, el recinto se situaba en unas 29 hectáreas y reunía alrededor de 10.200 socios. Por tanto, no estamos ante un gimnasio tradicional, sino ante un club deportivo y social en el que una persona podría pasar el día entero sin repetir actividad.
Cuánto cuesta entrar al gimnasio de lujo que visitó Ibai
En el vídeo de 2025, Ibai explica que la cuota de entrada para un adulto sin vínculo familiar era de 45.000 euros, además de una mensualidad de 145,70 euros. Los servicios y actividades adicionales podían cobrarse aparte.
Las tarifas oficiales cambiaron en 2026:
| Concepto | Cifra mostrada en el vídeo | Tarifa oficial de 2026 |
|---|---|---|
| Entrada de un nuevo socio adulto | 45.000 € | 46.125 € |
| Cuota mensual de adulto | 145,70 € | 153,82 € |
| Entrada para cónyuge | 8.000 € | 8.200 € |
| Padres, hermanos, tíos, sobrinos o primos adultos | 25.000 € | 25.625 € |
| Hijos de 18 a 30 años | — | 10.250 € |
| Menores de cinco años | 0 € | 0 € |
La mensualidad ordinaria se situó inicialmente en 149,30 euros, pero posteriormente se aprobó un incremento adicional de 4,52 euros mensuales con efecto retroactivo desde enero, dejando la cuota efectiva en 153,82 euros.
Las cuotas de entrada son a fondo perdido: no se recuperan cuando el socio abandona el club.
Casi 48.000 euros durante el primer año
Al sumar la entrada de 46.125 euros y doce mensualidades de 153,82 euros, el coste orientativo del primer año asciende a:
46.125 € + 12 × 153,82 € = 47.970,84 €
Eso es antes de añadir alquiler de armario, clases, escuelas deportivas, restauración u otros servicios complementarios. En otras palabras: el primer año cuesta casi 48.000 euros y las agujetas siguen viniendo gratis.

Pagar no es suficiente: también necesitas avales
Tener el dinero no garantiza automáticamente la entrada.
El procedimiento del club exige que la solicitud sea avalada por dos socios existentes, o por uno cuando se trata de un familiar, y posteriormente aprobada por la Junta Directiva.
Además, para 2026 se estableció un límite de 150 nuevas incorporaciones, dando prioridad a quienes tengan vínculos familiares con socios actuales.
Por tanto, no funciona como una discoteca en la que enseñas la tarjeta de crédito y esperas que el portero se impresione. Aquí hay dinero, documentación, avales y aprobación.
Así fue el recorrido de Ibai por el gimnasio más lujoso
El vídeo dura algo más de 18 minutos y funciona como una visita rápida por un lugar en el que probablemente necesitarías Google Maps para encontrar el vestuario.
Ibai comienza en el salón social y la pista de polo, desayuna y después entra en la zona de gimnasio. A lo largo del recorrido visita el área de alto rendimiento, fisioterapia, piscinas, sauna, peluquería, restaurante, instalaciones hípicas, pistas de pádel, campo de hockey, capilla, una pista inteligente y las pistas de tenis.
Un salón social donde no puedes entrar vestido para entrenar
Uno de los primeros detalles que llama la atención es el salón social. Aunque se encuentra dentro de un complejo deportivo, el acceso con ropa de entrenamiento está restringido.
Puede parecer contradictorio, pero resume la filosofía del lugar: el deporte importa, aunque la vida social, las normas de etiqueta y el ambiente exclusivo también juegan su propio partido.
Un gimnasio tecnológico de 9.000 metros cuadrados
La gran renovación del área de fitness añadió aproximadamente 9.000 metros cuadrados distribuidos en tres plantas.

Recepciones, salas de entrenamiento funcional y ciclismo, piscina de 25 metros, piscina para actividades acuáticas y zona de alto rendimiento.
Área de fitness equipada con maquinaria capaz de registrar datos y adaptar parte del entrenamiento.


Altillo, zonas de uso múltiple y una sala destinada a eventos.
La remodelación fue cifrada entre 13 y 15 millones de euros según las fuentes mencionadas.

Algunos equipos permiten registrar datos del usuario y ajustar los ejercicios a sus características y objetivos. Durante la visita, esta tecnología es uno de los elementos que más sorprende a Ibai.
Hammer Strength y Life Fitness: las marcas de las máquinas que impresionaron a Ibai
Durante el recorrido, no solo llaman la atención el tamaño de la sala o la cantidad de aparatos. También se hace una mención especial a las marcas de las máquinas, un detalle que cualquier aficionado al fitness detecta más rápido que una mancuerna mal colocada.



Al llegar a la zona de fuerza, el entrenador destaca que gran parte del equipamiento es de Hammer Strength y afirma que, en su opinión, es una marca “muy, muy buena”. No se trata de una firma elegida únicamente porque sus máquinas quedan estupendas en cámara: Hammer Strength está especializada en equipamiento de fuerza y alto rendimiento, con máquinas diseñadas para soportar entrenamientos intensos y reproducir movimientos biomecánicos más naturales.

Junto a Hammer Strength aparece Life Fitness, la otra gran protagonista del gimnasio. El Real Club de Polo incorporó equipamiento cardiovascular de su gama premium Symbio, incluyendo cintas de correr y elípticas inclinadas. Conviene aclarar que Symbio no es una marca independiente, sino una línea tecnológica de Life Fitness. La sala de ciclismo también cuenta con bicicletas Life Fitness IC7.

La distribución de las marcas responde al tipo de entrenamiento:
- Hammer Strength domina especialmente las áreas de musculación, peso libre y alto rendimiento.
- Life Fitness equipa buena parte de la zona cardiovascular.
- Symbio, su gama más avanzada, aporta cintas y elípticas con una experiencia de entrenamiento más tecnológica.
- EGYM está presente en determinadas máquinas inteligentes de fuerza, conectadas con una aplicación que permite registrar ejercicios, controlar la evolución y realizar un seguimiento personalizado.

En otras palabras, aquí las máquinas no solo tienen pantalla, sensores y tecnología suficiente para controlar hasta la última repetición. También llevan apellidos de alta gama. Son algo así como los Ferrari del gimnasio, aunque todavía no han inventado ninguna que haga los abdominales mientras tú desayunas.

Un equipamiento pensado para cardio, fuerza y alto rendimiento
Según la información técnica del proyecto, el club instaló 14 cintas Symbio Runner, seis elípticas Symbio Incline Elliptical, bicicletas de ciclismo indoor IC7 y diferentes modelos de Hammer Strength para la sala de alto rendimiento. Esta combinación permite ofrecer desde entrenamiento cardiovascular convencional hasta sesiones avanzadas de fuerza y preparación deportiva.
Por eso, cuando en el vídeo se elogia la calidad de las máquinas, no se trata únicamente de una impresión provocada por el diseño. El gimnasio reúne algunas de las líneas profesionales más reconocidas del sector.
Alto rendimiento, fisioterapia, piscinas y sauna
Tras probar la zona principal, Ibai pasa por el gimnasio de alto rendimiento y recibe una sesión de fisioterapia.
El club dispone también de piscinas cubiertas y climatizadas, incluyendo una de 25 metros y otra destinada a actividades acuáticas. A eso se suman la sauna y otros servicios de recuperación y bienestar.
La propuesta va más allá de entrenar y marcharse. Un socio puede encadenar gimnasio, piscina, fisioterapia, comida y peluquería sin salir del recinto.

Peluquería, restaurantes y encuentro con una leyenda del pádel
Dentro del club también hay peluquería. Después de entrenar, Ibai visita uno de los restaurantes, donde coincide con Fernando Belasteguín, una de las grandes figuras de la historia del pádel.
La escena refuerza una característica fundamental del club: su dimensión social y la posibilidad de encontrarse con deportistas de primer nivel.
Pádel, hockey, hípica y tenis
La visita continúa por las instalaciones hípicas, las pistas de pádel, el campo de hockey y las pistas de tenis. Ibai incluso disputa un partido de pádel contra Eva Gayoso, excampeona mundial, después de participar en una actividad dentro de la piscina climatizada.
Polo, natación, pádel, hockey, tenis, gimnasio e hípica en un mismo lugar. La única disciplina que parece faltar es la carrera de obstáculos para superar el proceso de admisión.

¿Por qué cuesta tanto este gimnasio?
La respuesta sencilla sería: porque tiene instalaciones espectaculares.
La respuesta completa es que no se paga únicamente por utilizar una cinta de correr. La cuota da acceso a un ecosistema deportivo, social y de bienestar que reúne numerosos servicios dentro de un mismo espacio.
- Exclusividad y control de acceso.
- Instalaciones para múltiples disciplinas.
- Tecnología deportiva avanzada.
- Servicios de recuperación y salud.
- Restauración y espacios sociales.
- Comodidad para pasar buena parte del día dentro del recinto.
- La comunidad y las relaciones que se generan dentro del club.
Las mancuernas pesan lo mismo que en un gimnasio de barrio. Lo que cambia es todo lo que las rodea.
¿Hace falta pagar 46.125 euros para ponerse en forma?
No.
El propio enfoque del vídeo termina llevando a esa conclusión. Ibai y su entrenador reconocen que es posible entrenar perfectamente pagando muchísimo menos y que buena parte del precio está relacionada con el lujo, la variedad de servicios y la exclusividad.
Para perder peso, ganar fuerza o mejorar la salud, siguen siendo más importantes la constancia, la alimentación, el descanso y una planificación adecuada.
Una máquina de 20.000 euros no puede levantar la pesa por ti. Y, por desgracia, tampoco puede convencerte de que hagas pierna un viernes.

La polémica que provocó el vídeo de Ibai
La publicación no solo acumuló visualizaciones. También generó malestar entre algunos socios del Real Club de Polo.
Parte de los miembros consideró que el vídeo mostraba espacios normalmente reservados, hablaba abiertamente de los precios y no representaba adecuadamente la identidad de la institución. El presidente, Pablo Sánchez Marquiegui, terminó enviando una disculpa a los socios.
La polémica creció hasta el punto de que el presidente ofreció su dimisión. La Junta Directiva la rechazó, renovó su confianza en él y anunció medidas para reforzar el control de las decisiones relacionadas con la imagen y la reputación del club.
La paradoja es digna de estudio: el club permitió la grabación para acercarse a un público más joven y terminó protagonizando una importante crisis de comunicación.
Desde el punto de vista del marketing, la lección es clara: colaborar con un creador de contenido puede proporcionar un alcance gigantesco, pero la marca debe acordar previamente el mensaje, los límites de grabación, la revisión editorial y el tono final.
¿Merece la pena el gimnasio más lujoso que visitó Ibai?
Depende de lo que se busque.
Para alguien que practique varias disciplinas, utilice las piscinas, valore los espacios sociales, acuda a los restaurantes y aproveche con frecuencia los servicios del club, la experiencia puede resultar extraordinaria.
Para una persona que solo quiere hacer press de banca, correr media hora y volver a casa, pagar casi 48.000 euros durante el primer año sería como comprar un avión privado para ir al supermercado.
El Real Club de Polo de Barcelona impresiona por la amplitud de sus instalaciones, su historia, la tecnología y la cantidad de servicios disponibles. Pero el vídeo también deja una conclusión saludable: el verdadero lujo no es disponer del gimnasio más caro, sino tener tiempo, constancia y ganas de utilizar el que ya tienes cerca.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el gimnasio que aparece en el vídeo de Ibai?
Es el Real Club de Polo de Barcelona, un club deportivo y social con instalaciones para fitness, polo, hípica, tenis, pádel, hockey y natación, entre otras actividades.
¿Cuánto cuesta entrar actualmente?
La cuota oficial de entrada para un nuevo socio adulto es de 46.125 euros en 2026. La cuota mensual ordinaria efectiva asciende a aproximadamente 153,82 euros tras el ajuste adicional aprobado ese año.
¿Los 45.000 euros son el precio de una entrada de un día?
No. Se trata de la cuota inicial para convertirse en socio. Además, hay que pagar la mensualidad correspondiente y los servicios adicionales que no estén incluidos.
¿Cualquier persona puede hacerse socia?
La solicitud debe estar avalada por dos socios, o por un familiar directo cuando exista ese vínculo, y debe recibir la aprobación de la Junta Directiva. En 2026 existe un cupo de 150 nuevas incorporaciones con prioridad familiar.
¿Qué instalaciones tiene el club?
Cuenta con gimnasio, zona de alto rendimiento, piscinas, sauna, fisioterapia, peluquería, restaurantes, salones sociales, pistas de tenis y pádel, campos de hockey y polo, instalaciones hípicas y una capilla.
¿Cuánto cuesta aproximadamente el primer año?
Al sumar la entrada de 46.125 euros y doce mensualidades de 153,82 euros, el coste orientativo asciende a 47.970,84 euros, sin contar servicios adicionales.